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El escándalo Medina se mete en la campaña y puede marcarla a fuego

Foto: Internet
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Éxito Noticias, 28 de abril 2019.- De pronto, lo que parecía una campaña electoral centrada en quién realmente puede disputarle el poder a Evo Morales, cambió de rumbo. Tras semanas de acusaciones cruzadas en quién era el responsable de la falta de unidad de la oposición, los partidos y alianzas políticas que se proponen para sustituir al Movimiento Al Socialismo como partido en función de Gobierno, dejaron de apuntarse entre sí y dirigieron toda su artillería a la gestión del escándalo Medina.

“Es muy grave lo que ha pasado, que el narcotráfico se haya infiltrado, haya contaminado hasta los más altos niveles de la Policía nacional.

Y aquí les reclamo al ministro y al presidente: la Constitución dice que la Policía depende del presidente por intermedio del ministro de Gobierno, que den la cara y nos digan la verdad”, dijo Óscar Ortiz, candidato de Bolivia Dice No, que hasta ese momento centraba más su campaña en restar la brecha que muestran las encuestas entre él y Carlos Mesa. Por su parte, el expresidente y candidato de Comunidad Ciudadana, ratificó el giro a su campaña iniciado el lunes con un spot en el que sale a confrontar al Gobierno y, a través de uno de sus voceros, Saúl Lara, también tuvo voz en el conflicto policial.
 

“Ya hay demasiado abuso, demasiada corrupción, demasiado irrespeto del MAS a la institución que ha servido al país, a su pueblo y a los ciudadanos y que hoy se ha convertido en un brazo político al servicio del partido de turno”, dijo en La Paz.

En esa misma línea, la desinstitucionalización como piedra angular del problema policial, apareció Jaime Paz, postulante del Partido Demócrata Cristiano, que exigió a Evo Morales sacar sus manos de la institución policial. Para él, la Policía se ha convertido en órgano represivo del Estado y se ha hecho vulnerable a escándalos como el de Medina.

Aprovechando la coyuntura y su condición de dirigente de las esposas de policías, también emergió Ruth Nina, única candidata mujer a la Presidencia, por PanBol, que hasta el momento no había hecho campaña política.

Llegó hasta Santa Cruz de la Sierra para intervenir en el conflicto policial y aseguró que el Gobierno había utilizado a la institución como aparato represor en El Alto (conflicto de la UPEA), Achacachi (huelga y bloqueos por un problema municipal) y Yungas (erradicación de cocales con campesinos muertos). Sin embargo, no la dejaron ser interlocutora del conflicto que amenazaba en convertirse en motín policial, tras la decisión de cambiar casi toda la tropa afincada en Santa Cruz y aseguró que tienen miedo a una mujer que puede ser presidenta de Bolivia en las próximas elecciones.
 

Los analistas Consultado sobre si este cambio sería definitivo o solo coyuntural, Franz Flores, doctor en Ciencias Políticas, prologó que esta elección no se tratará de un giro a la derecha en el país, ya que los principales candidatos de oposición se han comprometido a mantener los bonos y no nacionalizar empresas.

Luego, explicó que las campañas tienen este tipo de oportunidades, donde surgen escándalos que los contrincantes tratan de aprovechar electoralmente. Sin embargo, al tratarse de un tema de narcotráfico, le va a afectar de manera severa al Gobierno. En su opinión, ha quedado al descubierto que no se tiene control sobre la Policía, ya que al ministro del área el caso lo tomó por sorpresa. “Los actores políticos están aprovechando esta coyuntura para atacar lo más posible a Evo Morales.

Los otros temas centrales, como el relacionamiento internacional, la nacionalización o el rol de la economía, no serán asuntos que muevan la campaña.

Esta se centrará en el estilo de Gobierno del Movimiento Al Socialismo y este escándalo lo hace ver como proclive a la corrupción”, dijo Flores. Coincide con él Ludwig Valverde, analista político. Para él, el tema del narcotráfico y su infiltración en las instituciones será estructurante en la campaña electoral, porque hace ver a una Policía “penetrada hasta la médula” y, sobre todo, pone en tela de juicio la eficiencia de este Gobierno en la lucha contra el narcotráfico. Cree que esto podría ser leído como que países como Estado Unidos tienen razón a las críticas que hacen a la lucha contra este delito y cuestiona incluso el Ré- gimen General de la Coca, que permite una mayor producción del arbusto sin destino seguro.

Para él, la condecoración a un narcotraficante extraditable, muestra la connivencia de una institución con este delito y plantea dudas razonables sobre qué tan serios somos los bolivianos en la lucha contra el narco. “A partir de este caso se van a plantear varios temas en la lucha electoral, porque tiende la sombra de la duda sobre el narcotráfico en su vinculación con el Gobierno”, dijo.

Flores completa esa idea. Cree que el caso Medina tiene que ver con algo en lo que el MAS es muy débil, por su origen cocalero. Cree que este escándalo demuestra que el narcotráfico puede haber dañado la justicia y la Policía, que “ha creado un espacio paralelo al Estado y eso va a dañar la gestión y la campaña de Evo Morales”.

Mientras tanto, el presidente ha reaccionado exigiendo al ministro de Gobierno, Carlos Romero, que aplique mano dura en la institución y ha lamentado que los esfuerzos de ‘regionalización’ de lucha contra las drogas se vieran empañados por este escándalo.

El Deber

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