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Bryan Cranston, de Breaking Bad: “No extraño a Walter White”

Foto: Infobae
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Éxito Noticias, 28 de enero 2019.-  Un juego de opuestos. O de dos personas que a priori no parecieran estar destinadas a cruzarse. Hasta que, al final, una circunstancia particular los lleva a encontrarse. La premisa es una de las más clásicas para la creación de cualquier tipo de relato. Y a la vez, de las más poderosas y efectivas.

Eso ocurre en Amigos por siempre (The Upside), la película que tiene como protagonista a Bryan Cranston, el actor mundialmente conocido por su trabajo en la serie Breaking Bad, donde casualmente formaba parte de otra pareja despareja: la del profesor Walter White que él mismo encarnaba y Jesse Pinkman (Aaron Paul), una especie de discípulo en su particular negocio de producción y venta de metanfetamina.

En el largometraje, Cranston interpreta a Phillip Lacasse, un empresario rico y solitario que queda cuadripléjico por un accidente y necesita contratar a un asistente todoterreno. De manera fortuita llega a su vida Dell Scott, un personaje interpretado por el actor Kevin Hart. El elenco se completa con Nicole Kidman, en el rol de amiga y socia del millonario en problemas.

La película está inspirada en una historia real, la de Philippe Pozzo di Borgo, un magnate europeo que, luego de quedar en silla de ruedas, le dio trabajo a Abdel Yasmin Sellou, un joven inmigrante argelino que acababa de salir de la cárcel.

La historia tuvo varias versiones cinematográficas. La más recordada es la francesa, de 2011, que se conoció en Latinoamérica como Amigos intocables. Incluso hubo una remake argentina, con los actores Oscar Martínez y Rodrigo de la Serna.

Para Cranston su nuevo trabajo puede llegar a convertirse en una suerte de antídoto para el público. "En estos días hay mucha angustia en el mundo. Así que si uno puede ir al cine y mirar algo que es divertido, trágico y sincero, y que encima termina de manera esperanzadora, creo que es un buen plan", asegura en diálogo telefónico con Infobae desde Los Ángeles.

-¿Qué le pasó cuando recibió la propuesta de hacer esta película, teniendo en cuenta que hay una versión anterior, como la francesa, que fue muy popular?

-Vi la versión francesa hace como ocho años y la amé. Me encantó la idea de la unión entre varones, de cómo los hombres tienen la capacidad de hacer amigos y cómo se reúnen. Esta historia es sobre dos tipos que son muy diferentes, por lo que no era probable que se hicieran amigos si no fuera por esta situación. Eso fue intrigante para mí. Además, el hecho de que Kevin Hart fuera a hacer el otro rol me entusiasmó porque lo considero muy talentoso y divertido.

-Entonces no lo dudó.

-En un comienzo pensé: "No va a ser una buena idea" (risas). Porque yo estaba tan enamorado de la película original que pensé: "Solamente puede ser peor, ¡de ninguna manera la podremos hacer mejor!" (risas). Entonces dudé en aceptar. Pero al darme cuenta de que la película se iba a hacer de todas maneras, pensé: "Es una historia tan buena que hay que probar y se debe hacer una versión en inglés que sea igualmente interesante".

-¿Qué le pasa a un actor cuando debe interpretar un rol que tiene una dificultad física tan marcada, como en el caso de este personaje que apenas mueve su cuello?

-Es muy desafiante. Al comienzo pensé que la única manera en que podía hacerlo era estar rígido y no moverme para nada. Pero eso no funcionó. Eso fue un plan que no estuvo bien pensado (risas). Porque uno se cansa de eso, es extenuante mantener todo tu cuerpo rígido. Así que me di cuenta de que debía ir en la dirección contraria. Tenía que optar por una posición en la que iba a estar tan relajado que no sintiera que necesitaba moverme. Así que eso es lo que finalmente hice.

-La historia combina una verdadera tragedia personal con escenas de comedia muy marcadas. ¿Eso implica una dificultad extra para un actor, al tener que pasar de un estado a otro?

-La verdad es que todo va en la historia y lo bien que está escrita. Realmente ahí está la cosa. Yo creo que todo buen drama tiene una buena porción de comedia y toda buena comedia debería tener una buena cantidad de drama también. Así que en este caso la historia tenía esa combinación: tiene drama, tiene comedia, tiene sinceridad, tiene escenas divertidas, sobre todo arriba de un auto. Así que se trata de una buena mezcla.

-Sin embargo Phillip vive una verdadera tragedia con todo lo que debe vivir…

-Sí, de alguna manera sí. Pero no es la primera persona que vive algo trágico en su vida. Creo que al final de todo se trata de una alegoría de todas esas historias de perseverancia, de mirar tu condición y ver si hay una forma de atravesar y pasar por arriba de eso para ver si hay un modo de salvar alguna parte de tu vida más allá del trauma por el que tuviste que atravesar. En este caso, la relación que tienen estos dos hombres.

-¿Tuvo la oportunidad de encontrarse con el Phillip verdadero?

-No. Él vive en Marruecos ahora pero sé que está vivo y bien. Sí tuve la suerte de hablar con él varias veces por teléfono mientras desarrollaba mi personaje. Tuvimos una linda relación telefónica. Espero tener la oportunidad de conocerlo alguna vez en el futuro.

-¿Se siente distinto el hecho de tener que interpretar una historia que pasó en la vida real?

-Sí. ¡Se siente la responsabilidad! Cada vez que uno interpreta a una persona real uno quiere de alguna manera honrar a esa persona porque ellos hicieron algo lo suficientemente valioso como para que se cuente una historia sobre ellos. Se siente la responsabilidad y uno quiere llegar a la profundidad y la sensibilidad de esos personajes y lo que realmente sintieron para ser verdaderamente respetuosos de ellos.

-¿Qué ocurre cuando el rol de un actor está tan íntimamente ligado al de otro, como ocurre en la película entre Phillip y Dell? ¿Cómo se manejan los actores ante esto?

-Kevin y yo nos encontramos algunas veces antes de empezar y hablamos sobre la historia y sobre cómo la íbamos a encarar. Luego tuvimos cerca de una semana de ensayos juntos, con nuestro director, Neil Burger. Entonces, durante el ensayo, tuvimos la posibilidad de entendernos más, de entender cómo esa amistad crecería y se desarrollaría. Fue muy valioso ese período.

-De hecho en algunos países de habla hispana la película se conocerá como Amigos por siempre. ¿Cree en ese tipo de vínculos? ¿Hay amigos para siempre?

-¡Bueno, los verdaderos Phillip y Dell todavía lo son! (risas). Y lo son casi 40 años después. Así que creo que sí, sobre todo si pudo ocurrir entre estos dos hombres que se necesitaban mutuamente. Fueron muy afortunados en tener eso. Lo que les ocurrió al encontrarse fue un gran golpe de suerte en sus vidas.

-Pareciera ser un experto en esto de componer personajes que están oposición con otro. Algo similar ocurrió en Breaking Bad, donde Walter White, el personaje que usted interpretaba, se encontraba con Jesse Pinkman, un joven muy distinto, podría decirse que opuesto.

-Creo que en general se trata más de la evolución de los personajes. En definitiva, un personaje es una persona que atraviesa un cambio. Interpretar personajes es ver cómo esas personas se adaptan al cambio, si esas personas son capaces de aceptar nuevos desafíos en sus vidas y de avanzar o si esos nuevos desafíos crean una pared que ellos no pueden penetrar. Walter White era un personaje que decidía hacer esos cambios por sí mismo. Pero cuando llegaron, realmente no pudo lidiar con todo lo que tenía enfrente. De alguna manera él no estaba preparado para vivir la vida que él mismo creó. Así que pagó el precio. En el caso de Phillip, él no quería ningún cambio en su vida, le ocurrieron literalmente por accidente. Así que él sigue intentando acomodarse y descubrir dónde colocarse en esta vida.

-Con el gran éxito que tuvo Breaking Bad y que sigue teniendo en todo América latina varios son los que se preguntan si usted extraña a Walter White, teniendo en cuenta que convivió de algún modo con él durante tantos años

-Para ser honesto, realmente no extraño a Walter White. Creo que fuimos capaces de tener un comienzo, un desarrollo y un final muy satisfactorios en su historia. Creo que eso está bien así. Y me hizo apreciar lo que tuvimos. Cuando miro para atrás lo hago de manera afectuosa. Pero para los actores siempre es tiempo de seguir adelante. Los actores somos expertos en seguir adelante porque nuestras vidas consisten en tener un trabajo seguido de otro. Así que estamos constantemente avanzando. Así que supongo que no fue tan difícil para mí.

-¿Los actores se despiden o pasan por un período de duelo cuando dejan personajes que interpretaron durante un largo tiempo?

-Sí, pero uno los despide y tiene el duelo en el momento. Luego damos vuelta la página y miramos hacia el futuro.

-Hubo distintos rumores en los medios locales sobre una posible película de Breaking Bad. ¿Es correcto, existe algún tipo de plan?

-¡Yo escuché los mismos rumores! (risas).

-¿Pero tuvo la posibilidad de hablar con los productores al menos?

-¿Para que se concrete y se haga realidad? No lo sé. Escuché esos mismos rumores pero no estoy seguro de si está ocurriendo algo. Sí estoy seguro de que Walter White parece morir al final de Breaking Bad, así que no sé cómo podríamos hacer una película teniendo en cuenta eso.

-Podría ser un buen desafío…

(Infobae)

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